La sociedad fue fundada con 414 socios fundadores el 15 de noviembre de 1908 por iniciativa de Nicolás Mesa Noguera y la aprobación de Monseñor Juan Gaspar Stork, III obispo de San José. Su finalidad fue ofrecer sufragios por las almas de los difuntos y especialmente misas gregorianas (30 misas diarias consecutivas) por los socios fallecidos. La sociedad se extendió por todo el país y en 1919 obtuvo la especial bendición de Benedicto XV. Eladio Prado Sáenz fue su secretario con carácter de director administrativo desde su fundación hasta octubre de 1935. La sociedad tuvo dos publicaciones periódicas: la revista El Heraldo Mariano, publicada entre 1915 y 1921; y el boletín mensual Sufragios, publicado desde enero de 1922 hasta su desaparición en 1933.
Con el transcurso del tiempo la Sociedad de Sufragios acumuló un déficit económico que le impidió seguir celebrando misas gregorianas para los socios fallecidos. Esto motivó una exposición del arzobispo Mons. Rubén Odio a Pío XII, quien concedió sanatoria a las obligaciones no cumplidas en el pasado y encargó a las autoridades eclesiásticas la elaboración de nuevos estatutos, estatutos que finalmente se aprueban en 1958.